Estamos tan acostumbrados a la actual división por edades de los niños en la escuela que es una situación que observamos con normalidad. Pero como dice Laura Domingo, profesora del departamento de pedagogía de la Universitat de Vic, “ Etiquetar por edades no tiene ningún sentido ”.
Ella forma parte de un grupo de investigación que está estudiando los beneficios de las metodologías utilizadas en las escuelas rurales. Allí los niños están mezclados y los maestros pueden poner en práctica “estrategias didácticas no tradicionales y más inclusivas”. Puedes leer un artículo (en catalán) sobre ello aquí.
Esta es una visión que comparten muchas personas como sir Kenneth Robinson. Él denuncia que el sistema educativo predominante ha quedado obsoleto porque “fue diseñado por interés de la industrialización y a su imagen», con instalaciones educativas organizadas «como una fábrica, donde se agrupan los niños en lotes, como si el principal rasgo en común que tuviesen fuese su edad, es decir la fecha de fabricación».
Si hablamos de matemáticas y del pensamiento lógico-matemático, es una evidencia que todos los niños desarrollan o desarrollarán las mismas capacidades lógicas, la única diferencia es que lo harán de manera distinta y en diferente momento. Así, por ejemplo las escuelas donde los niños se agrupan en franjas de edades amplias y donde ellos pueden decidir qué hacer, es decir, que se les permite ir a su ritmo y según sus intereses, encontramos niños más relajados y más felices.
Muchos leerán estas líneas y pensarán que es bonito pero imposible. Y no, no digo que sea fácil pero tampoco es imposible. Ya hay muchas experiencias de que se puede, al menos si se intentara empezaríamos a tener distintos modelos, podríamos debatir sobre aspectos prácticos y no como ahora que todo parece estar en el mundo de las ideas.
Uno de esos ejemplos es la escuela La primaria en Suiza donde niños de diferentes edades coexisten en clases abiertas. Allí se trabajan los conceptos empezando siempre por lo concreto con material manipulativo. Todo ello acompañado de salidas al bosque o juegos.
Este mes en una conocida revista aparecía un artículo sobre esta escuela que me llamó la atención por su sugerente comienzo:
“¿Es posible revolucionar el aprendizaje? “
“La Primaria de San Galo se considera una de las escuelas más progresistas de Suiza. Niños de ocho años de edad enseñan a escribir a sus compañeros de cuatro, los profesores utilizan zanahorias para explicar la raíz cuadrada en clase de matemáticas, y niños y padres aprenden que jugar crea un sólido fundamento del saber”.
Niñas jugando en el colegio Andolina
Y no es la única, también en nuestro país hay experiencias de escuelas públicas y privadas que no separan a los niños por año de nacimiento y siempre con resultados positivos. La mayor comprensión de cómo los niños aprenden, la evidencia del fracaso del actual sistema educativo e incluso el cambiante mundo nos aboca a que busquemos otras formas de acompañar a nuestros niños en el aprendizaje. Quizá lo que necesitemos no es una revolución del aprendizaje, los niños ya saben aprender, puede ser que lo que estemos precisando sea una revolución de las estructuras, de las actitudes y en definitiva de nuestra forma de ver el aprendizaje.






Totalmente de acuerdo. En nuestra escuela cada vez hacemos más cosas mezclando la edad de los niños y estamos convencidos del enriquecimiento que esto supone.
Deberiamos continuamente analizar porque hacemos las cosas y no dando por bueno esa expresión «siempre se ha hecho asi» Son tan profundos los cambios de nuestra sociedad en pocos años, y lo que supone para el futuro todas las nuevas tecnologias que no podemos seguir enseñando como hace 100 años.
Gracias por compartir tus pensamientos.
Hola!!
Me parece interesante la idea de que no tiene sentido el agrupamiento por edad, cada niño es diferente, su etapa de maduración difiere, entonces, ¿por qué dividirlos por edad? por qué no dividirlos por estatura, etc… Hace unos días escuchaba a Francisco Tonucci (Frato) y explicaba que a pesar del tiempo, las escuelas no han cambiado tanto. Sus reflexiones iban encaminadas a proporcionar ideas para hacer una escuela para todos, y consideraba que los agrupamientos por edad, era un aspecto raro que se ha quedado como principio intocable, y como dice Laura Domingo considera que no tiene ningún sentido. ¿qué significa que todos los niños tengan 6 años?
Me parece interesante que estas preguntas se las plantearan más a menudo los integrantes de la educación. Un Saludo. Sonia
Totalmente cierto, mezclar a los niños de diferentes edades en las aulas es bastante positivo. Basta fijarnos en casa como los hermanos menores desarrollan sus habilidades más pronto por influencia de los mayores y como los mayores además de sentirse más motivados a aprender también desarrollan otros aspectos como la empatía y la responsabilidad.
Aunque yo no llevo a mis hijos a la escuela de todas formas sería bueno cambiar esta idea tan arraigada de juntar por edades, eso podría ser la puerta para conseguir lo que expresas al final que la sociedad entera cambie la forma de ver el aprendizaje.
Hola Malena.
Muy interesante la reflexión que compartes y estoy totalmente de acuerdo.
Pero creo que lo importante no es sólo esta mezcla de edades, sino que detrás debería haber un interés real por enfocar el aprendizaje de otra forma.
Muchas veces esta mezcla de diferentes edades se da por las circunstancias (por ejemplo, escuelas rurales con muy pocos niños) y no se es consciente de las muchas posibilidades que esto ofrece. Si se sigue el modelo «tradicional» no se puede conseguir lo que se comenta en tu entrada, por mucha mezcla de edades que haya.
Creo que es imprescindible un cambio en la mentalidad de los educadores.
Saludos
Perfecto. Pero como puede hacerse factible hoy en día? Pudiera ser posible en homeschoolers pero si no puedes permitirte ese lujo ( hay…. Cuando me toque esa lotería!!!!!) no veo factible que hoy ningún estado lo haga. A lo mejor nuestros bisnietos…..
Hay muchas experiencias reales de escuelas con aulas multigrado y que funcionan. Gracias por tus comentarios 🙂
Laura Domingo
Yo creo que tampoco interesa gente que sepa pensar y deducir Por si mismos
buenas noches, esta muy interesante el tema a mi parecer estoy totalmente de acuerdo con este tipo de educacion, donde los niños aprendan con otros metodos no tradicionales, aprenden con mas gusto
Me parece muy relevante este tema que has planteado Malena. Pero, cómo cambiar este modelo educativo? Yo soy maestra y he estado de maestra en colegios rurales agrupados donde los niños están mezclados debido a que no hay suficientes niños para crear diferentes aulas para cada grupo de edad y para ellos el aprendizaje es muy enriquecedor. Ahora estoy en un colegio de educación infantil y primaria y la verdad es que este modelo no funciona, pero los equipos directivos tampoco se abren a que haya un cambio por parte del profesorado, están muy acomodados a esta estructura de este sistema, a las clases en la sque el profesor está sentado en su silla y los alumnos callados en las suyas, como hace unos cuantos años atrás. Para que esto cambie, toda la comunidad educativa debe moverse , los que más los maestros , pero a veces no nos dejan y otras veces no quieren hacer por comodidad, una gran decepción para mí. Cómo cambiarlo? yo estoy dispuesta. Por dónde empezamos Malena.
Saludos
Hola Carmen,
Es una realidad desgraciadamente demasiado habitual. Tenemos un sistema educativo anquilosado donde tanto los maestros como los padres no tienen posibilidad de elegir con qué modelo educativo desean trabajar o recibir para sus hijos.
A veces como maestros tenemos escuelas cercanas con otro tipo de pedagogía y es posible intentar un traslado, otras podemos buscar alianzas dentro de la escuela donde trabajamos y empezar tímidamente con cambios que vayan mostrando otro tipo de camino. Por ejemplo una mañana a la semana mezclamos edades.
Este fin de semana he tenido el placer de tener en un curso a uno de los maestros que trabaja en la escuela pública Ítaca de Manresa (Cataluña) y que es de pedagogía libre. Allí los niños se agrupan en tres comunidades: pequeños, medianos y grandes. El grupo de los pequeños, de entre 3 y 5 años, son unos 100 niños! Tienen el patio abierto, las clases convertidas en rincones de trabajo con materiales, juegos, etc. ¡Y funciona!
Quizá mostrando en tu escuela lo que se hace en otras consigas que vayan aceptando alguna propuesta.
Un abrazo
Gracias Malena, tus palabras estan llenas de optimismo y en estos momentos, LAS NECESITAMOS!
Gracias por tus comentarios 🙂
Laura Domingo
Me encanta que se plantee este tema. Hace tiempo que me vengo fijando y creo que sería tan positivo que se mezclaran las edades, que aprendieran unos de otros, que los mayores acompañasen a los pequeños…..En cambio me apena ver como se cultiva la competitividad incluso entre las edades, predominando el desprecio hacia los peques por parte de los mayores, o el miedo de los peques a juntarse con los mayores….
Por alguna razón creen que son máquinas que deben saber lo mismo al mismo tiempo, medir lo mismo, comer lo mismo….al final no me queda claro si criamos niños o robots. La sociedad quiere lo segundo. Que pena. Que cambie ya esto.
Me ha encantado el artículo, y es que esta idea está tan presente en mi cabeza cada segundo….
En el aula se puede presenciar y observar que es así, cada niño es único y diferente a os demás… su ritmo deaprendizaje, intereses, madurez…y están bajo presión curricular continuamente.
Estoy muy interesada en conocer escuelas de aquí de España que no tengan en cuenta el » año de fabricación» de nuestros alumnos….Mil gracias.
Buenos días,
Gracias por vuestros comentarios, os animo a formar parte del grupo de Facebook «Escola Rural, Escuela Rural, Rural School» donde compartimos información, experiencias reales y reflexiones sobre ruralidad, multigraduación, escuelas pequeñas…
Os dejo el link: https://www.facebook.com/groups/201854043348541/?fref=ts
Seguimos en contacto. ¡ Un abrazo!
Laura
¡Ya me he apuntado al grupo!
Genial, bienvenida 🙂
HO!a a todos/ä,jo estoy en un colegio cerca de Barcelona que tiene una metodología tradicional,este año hemos empezado por hacer talleres donde agrupamos niños de P3,P4, i P5i en mi taller los niños pintan con diferentes frutas i utilizan diferentes utensilios de cocina para manipular los alimentos de una forma libre sin que el maestro intervenga en el proceso ni en la realización.sólo gestionar la dinámica del taller y atender las demandas de los niños.Pues bien,este agrupamiento y esta manera. Plantear el taller permite ver como los niños grandes acompañan a los pequeños y como estos comparten el taller aprendiendo diferentes procedimientos que descubren en el proceso de manipulacion,.
Hola M. Ángeles,
Gracias por tu comentario, celebro la multigraduación! la verdad es que sí, el hecho de tener a los alumnos de diferentes edades juntos y proporcionar espacios de aprendizaje interesante es muy rico. Muchas gracias por compartirlo, te animo formar parte del grupo de Facebook “Escola Rural, Escuela Rural, Rural School” donde compartimos información, experiencias reales y reflexiones sobre ruralidad, multigraduación, escuelas pequeñas…
Te dejo el link: https://www.facebook.com/groups/201854043348541/?fref=ts
Saludos!
Laura Domingo